26.11.08

CONFIDENCIA

¡Tengamos un hijo amor mío!
Un hijo de la vida por amor,
un hijo que entre sude nuestras sábanas
para cuando estemos viejos sin calor.

Será como un sueño que tú vivirás,
será tan risueño que reír te hará,
y con tu cansancio de tanto seguirlo,
quizá no percates que tu amor no está.

Será como el río que sigue su curso
buscando entre piedras las aguas del mar,
él será tu estrella, tu guía, tu lid de trasnocho,
y con tu cansancio de tanto lucharlo
no te darás cuenta que tu amor no está.

Será tan amado, será tan querido,
que con la fragancia de nuestras ternuras
crecerá al aliento de sus travesuras,
y en el bosque abierto de su adolescencia
buscará horizontes que le harán saber.

Será como el viento que penetra todo
cantando en los pueblos el amanecer,
será torbellino sobre los tejados
y tal vez la brújula que no he de tener.
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