17.4.13

EN LA OQUEDAD DEL AIRE







En la oquedad del aire fluye mi alma. Aquietada, sin cuerpo ni forma, como volando en un vacío donde solo la luz distrae tanto silencio. Y divisa el vuelo de los pájaros siguiendo rumbos imposibles en el mismo seno transparente donde vuelan los sueños, donde bebe la vida y se esconde la muerte. Oquedad silente donde se pierden las palabras y se vuelven ideas que van como palomas para anidar la espera. Allí duerme el futuro que seremos, que llegará con el abandono medroso donde vestiremos mascaras. Oquedad profunda que discierne, donde el sentir es etéreo y el abrazo bruma, donde la luz nos contagia de reflejos en espejos con la maldad que mueve al mundo en la ventisca de la desconfianza.

1 comentario:

Rosario Robredo dijo...

Hermoso poema.
Es un gusto leerte.

Un abrazo